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SITUACIÓN ACTUAL/RETOS

En otoño de 1999, una asociación público-privada —integrada por el Departamento de Asuntos Culturales de la ciudad de Chicago, el Departamento de Abastecimiento de Agua de la ciudad de Chicago, la Asociación de Comerciantes de Michigan Avenue y ciudadanos particulares— se puso en contacto con Scott Byron & Co., Inc. para que elaborara propuestas de diseño y mantenimiento destinadas a mejorar el aspecto visual, la usabilidad y la seguridad de la Torre del Agua de Chicago.  Tras haber sido objeto de anteriores renovaciones y trabajos de mantenimiento infructuosos, este icono de Chicago y tributo permanente al incendio de Chicago de 1871 ya no cumplía su propósito funcional y estético como puerta de entrada y punto de referencia de la avenida Michigan.  Con las aportaciones del fotógrafo y artista Victor Skrebneski y del exalcalde de Chicago Richard Daley, desarrollamos un programa de diseño que incluía: diseño de plantaciones, importantes mejoras en el paisajismo y la albañilería, iluminación mejorada, instalación de una fuente, trabajos ornamentales en metal y mejoras en el acceso peatonal, la circulación y la seguridad.  Debido al carácter emblemático de la Torre del Agua, permaneció abierta y accesible durante toda la construcción. Además, se nos asignó un plazo muy ajustado para su finalización a mediados de mayo de 2000.

 

PROCESO DE DISEÑO/SOLUCIONES DE CONSTRUCCIÓN

Así pues, se pusieron en marcha los trabajos de diseño y construcción. Tomando como referencia visual el muro de mampostería existente, propusimos modificar el paisaje urbanístico para crear un sistema de cuadrantes que conformara una plataforma geométrica sólida y sencilla para la plantación de bojes, hiedra y flores anuales.  Debido a su condición de monumento histórico, se prestó especial atención a la combinación del color histórico de la piedra caliza de Joliet/Lemont, manteniendo así la estética histórica y natural de la Torre del Agua y su parque adyacente. Además, haciendo eco de la solidez de la Torre del Agua, instalamos una fuente en el lado oeste del parque que incluía un chorro de agua central para reforzar la verticalidad de la torre. La fuente, rematada con un bordillo de piedra caliza a medida, mantuvo la estética de la piedra existente en el lugar. Por último, la instalación de elementos ornamentales de hierro forjado de influencia parisina en el bordillo de piedra añadió un mayor énfasis geométrico. La incorporación de postes de luz adicionales que combinan con los estilos históricos existentes aportó seguridad y protección, completando así el programa de diseño.

 

RESULTADOS:

La construcción no estuvo exenta de dificultades. La necesidad de coordinar los calendarios de los subcontratistas de albañilería, electricidad, riego y vallado, así como la intensa coordinación con los organismos municipales, exigió una enorme capacidad de organización y una comunicación fluida.  Gracias a la celebración de reuniones semanales y a un contacto constante con todos los subcontratistas, se pudieron mantener y coordinar los calendarios con facilidad. Las reuniones también sirvieron para plantar de manera eficiente una cantidad significativa de material vegetal nuevo, incluyendo más de 400 bojes grandes, 8.000 hiedras, 2.000 plantas anuales y 12.000 tulipanes.  A pesar de las limitaciones de calendario y logística, el histórico Chicago Water Tower Park estuvo listo a tiempo para la inauguración. Pudimos completar el proyecto según lo previsto y dentro del presupuesto en mayo de 2000. Lo que queda hoy en día es un testimonio perdurable del arte del diseño en armonía con la naturaleza histórica del monumento que rodea: Arte en armonía con la naturaleza.